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Discurso de la Presidenta del ISDEMU Vanda Pignato, durante el encuentro "La Violencia contra la Mujer es Violencia contra la Sociedad" PDF Imprimir E-mail

Primera Dama y Directora ISDEMU

Quiero esta mañana dirigirme a Ustedes tomando en consideración uno de los acontecimientos más importantes que ha realizado este Gobierno y que puede ayudar a sentar las bases para una transformación más profunda de nuestro país.

Me refiero a la cadena de Radio y Televisión  que ofreció el Presidente de la República la semana pasada sobre la temática de la violencia contra las mujeres.

Durante los últimos días se han conocido varios casos que han trascendido el ámbito público y que han implicado violencia de género contra las mujeres.

Destaco aquí el caso de un Diputado de la Asamblea Legislativa que luego que se conoce públicamente  del abuso perpetrado contra su propia esposa, conserva su fuero, con lo que el delito cometido se mantiene en la más absoluta impunidad.
Igual mención merece la situación de un ex Magistrado de Familia que practicaba actividades sexuales con jovencitas, a quienes pagaba por sus servicios y que ahora está procesado.

Y por supuesto, no menos importante y aberrante, es  el aparecimiento del cadáver de la deportista Alison Renderos bajo la línea de investigación de un feminicidio.

Estos casos que alcanzaron notoriedad pública y que generaron algún nivel de conmoción social, se suman a los cientos de víctimas silenciosas de todos los días.

Tan pronto esos hechos se conocieron en los medios de comunicación, muchos sectores se pronunciaron desde distintos ámbitos.

Pero no lo hicieron desde el escenario de las víctimas, y menos aún, desde la perspectiva del fenómeno de la violencia de género en contra de las mujeres.

Gobiernos anteriores hubieran realizado una acción mediática sin contenido. Una estrategia cosmética y de imagen, instrumentalizando el dolor de las familias y de las víctimas, y escondiendo el rol del Estado ante la violencia de género.

En este Gobierno, lejos de eso, hemos cambiado ampliamente la imagen del ISDEMU.

Queremos lograr, aunque no es fácil, que el ISDEMU sea el ente rector de las políticas en materia de igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, de prevención y atención a la violencia de género contra las mujeres, y de mujeres en general, como lo dice la ley, y como no se lo condujo en el pasado.

Por primera vez en El Salvador, un Presidente de la República ejerce su poder de convocatoria de los medios de comunicación para dirigirse a la sociedad en su conjunto, y para decir que como representante de la unidad de la nación se encuentra consternado por los hechos de violencia de género contra las mujeres, incluyendo, por supuesto, los últimos que habían ocupado los espacios noticiosos de los pasados 10 días.

Pero además de eso, reconoce que la violencia de género contra las mujeres es un factor que inyecta en el ideario de quienes lo viven, y en el inconsciente colectivo, la aberrante idea de que la violencia es un método aceptable para resolver los problemas y las diferencias.

El Presidente de la República nos está diciendo que la violencia de género contra la mujer es un problema de la seguridad pública, y no un problema privado, limitado al ámbito de la residencia o de la alcoba, y que sí queremos una sociedad liberada de la violencia es indispensable que pongamos un alto a la violencia de género contra la mujer.

Amigas, en su cadena de Radio y Televisión, el Presidente nos pide que nos despojemos de actitudes preconcebidas, para demostrar con valentía que al Órgano Ejecutivo no le faltará energía ni voluntad política para hacer lo que le corresponda.

Generalmente frente a algunos casos de violencia de género contra las mujeres se requiere la intervención de la Policía Nacional Civil, y en ocasiones ésta no ha sido siempre la mejor.

El Presidente lo reconoció y giró instrucciones para que se corrija.

Pero insisto, los problemas de la violencia de género contra las mujeres no están determinados ni encuentran solución exclusivamente por las acciones del Órgano Ejecutivo.

En este tema hay muchos otros actores que deben hacer lo propio, y particularmente hablamos del Órgano Legislativo, para que apruebe las normas necesarias y las mantenga actualizadas a las nuevas exigencias y con un claro objetivo de erradicar toda forma de violencia de género contra las mujeres.

Y el Órgano Judicial, junto con los restantes operadores del sistema de justicia, para que no dejen en impunidad los hechos de violencia, para que se genere un mensaje institucional firme, contundente e inconfundible en el sentido que cualquier agresor será procesado por el sistema de justicia y condenado, y que las víctimas serán reparadas integralmente.

Para hacer todo eso, queridas amigas, necesitamos del trabajo de cada una de ustedes. Han sido llamadas no sólo por el cargo que desempeñan.

Porque si se dan cuenta, hay aquí mujeres de todos los niveles profesionales dentro de la Administración Pública.

Han sido llamadas aquí como un grupo representativo de mujeres que se comprometen con realizar en sus oficinas públicas las tareas que sean necesarias para cumplir el compromiso del Presidente de erradicar toda forma de violencia de género contra la mujer.

Ustedes son los vagones de un inmenso y poderoso tren que anuncia cambios, y que tiene por locomotora la voluntad política infranqueable del Presidente de la República, y por combustible las energías de todo su gobierno para hacer los cambios que el país necesita.

No erradicaremos la violencia de género contra las mujeres en dos años, ni siquiera en dos gobiernos consecutivos.

No se trata de un cambio político, sino de un cambio cultural, de un cambio social que parta por reconocer que la mujer es un sujeto de derechos iguales que los del hombre, y por tanto, que merece ser respetada y garantizada en su persona y en sus derechos, como generalmente son los hombres.

Pero para hacer ese cambio necesitamos la fuerza inagotable de las mujeres como ustedes, que tienen día a día responsabilidades para que la Administración Pública funcione, pero también para que sus familias funcionen.

El Presidente de la República ha solicitado un conjunto de acciones, y a lo largo del tiempo seguirá solicitándolas al ISDEMU, para que sean elaboradas por sí o conjuntamente con otras entidades.

De manera que ahora en adelante los llamados operativos los escucharemos desde el ISDEMU, y quiero en ese sentido proponerles lo siguiente:

1. Convertirnos en el inicio de un inmenso grupo de mujeres que seamos la fuerza de un cambio social, que cuenta ahora con un respaldo político sin precedentes para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer.

2. Constituir una red de distribución de información sobre las acciones gubernamentales en materia de prevención y erradicación de la violencia de género en El Salvador, que será alimentada por el ISDEMU.

3. Ser el grupo que defienda las iniciativas gubernamentales, desde nuestros ámbitos.

Esto es, convertirnos en el apostolado de este cambio que nuestro país requerirá para lograr el extrañamiento de la violencia de género contra la mujer.

Una brigada o grupo de tarea para la implementación sólida de las acciones que nos corresponda desde el Órgano Ejecutivo.

En resumen, les he invitado esta mañana para hacerles esta propuesta, reconociendo la importancia de su trabajo y el llamado que ha hecho el Presidente de la República para que tengamos una sociedad libre de violencia de género contra las mujeres.

Sé que puedo contar con ustedes. El Presidente de la República tiene la seguridad de su apoyo.

De antemano les agradezco ese compromiso que va más allá de sus funciones, y que descansa en la responsabilidad histórica de ser mujeres y formar parte de esta Administración Pública, de este Gobierno, que pasará a la historia no sólo por ser el símbolo de la alternancia primera en doscientos años, sino también por ser el Gobierno que por primera vez se comprometió en serio, de palabra y acción, para eliminar la violencia de género contra las mujeres.

Amigas, sumemos nuestros esfuerzos, la historia nos llama.

Muchas gracias.



San Salvador, 18 de junio del 2012



 

Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer - ISDEMU
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